miércoles, 15 de noviembre de 2017

La enfermedad de chagas: ¿te suena?

La enfermedad de chagas, una de las llamadas enfermedades de la pobreza, a muchísimas personas ni les suena. O les suena a algo que existe en países lejanos. Pero la realidad es que, con los movimientos migratorios, se va extendiendo por diferentes países alejados de sus zonas endémicas y, entre ellos, por España, donde se calcula que puede haber más de 70.000 personas infectadas. Y decimos "se calcula" porque la mayoría de las personas que la tienen ni siquiera lo saben.

El chagas es una enfermedad silenciosa, que se contagia en zonas rurales pobres de América Latina, principalmente Bolivia, aunque está presente desde Méjico hasta Sudamérica y cuenta con algunos reservorios en Canadá. Esta enfermedad es transmitida por un insecto llamado "vinchuca", un tipo de chinche, concretamente el de la especie Triatoma infestans. Cuando pica, suele dejar sus excrementos en la zona y, al rascarse o frotarse la picadura, ojos, nariz, etc., el parásito Trypanosoma cruzi presente en dichos excrementos penetra en el organismo. Aparte de la picadura directa, también se puede producir la transmisión de madre a hijo durante el embarazo, así como por una transfusión de sangre o transfusión de un órgano contaminado o por vía oral, mediante la ingesta de alimentos contaminados (carne o sangre de animales infectados, partes aéreas de vegetales contaminados con heces, etc.).
Vinchuca (Triatoma infestans), vector del chagas

En países no endémicos, como España, la transmisión es prácticamente inexistente, excepto en el caso madre-hijo, pues el control sobre transfusiones y órganos para trasplantes, hacen imposible esta vía y, hoy por hoy, no existen insectos que puedan transmitirla por picadura directa o por contaminación de alimentos. La contaminación directa de persona a persona no es posible y sólo se podría infectar el personal de laboratorios de investigación que trabajan con muestras que contengan el Trypanosoma cruzi, por lo que la posibilidad es realmente remota.

¿Y por qué es una enfermedad silenciosa? Porque tras la infección inicial, los primeros síntomas (fiebre, síntomas gripales, erupción cutánea, párpado inflamado) pueden desaparecer de forma espontánea, pero, si no se trata, la infección queda en el cuerpo, donde puede permanecer latente durante más de 20 años y dar lugar posteriormente a complicaciones mucho más graves, como la miocardiopatía chagásica (inflamación del músculo cardíaco) potencialmente mortal, y problemas gástricos graves. Así pues, los síntomas de la primera fase (que podríamos decir fase aguda), aunque pueden presentarse de forma muy leve son:
  • fiebre
  • malestar general
  • hinchazón de un ojo si la picadura está cerca de éste
  • área inflamada y enrojecida en el sitio de la picadura del insecto
Después de esta fase, la enfermedad entra en remisión y, como hemos dicho, los síntomas de la fase crónica pueden tardar años en aparecer. si se presentan, pueden incluir:
  • estreñimiento
  • problemas digestivos
  • insuficiencia cardíaca
  • dolor abdominal
  • latidos cardíacos fuertes o acelerados
  • dificultades para tragar
Zonas endémicas de la enfermedad de chagas
En cuanto a la prevención, no hay vacuna para la enfermedad de chagas. La prevención se centra en intentar controlar los insectos que la transmiten, mediante medidas de desparasitación y profilaxis (por ejemplo el rociado de las viviendas humildes de zonas endémicas con insecticida), así como en el manejo seguro de la sangre y los órganos para transfusiones, trasplantes o para el estudio en laboratorio.


Respecto al tratamiento, esta enfermedad puede tratarse con benznidazol, y también con nifurtimox, que matan al parásito y son eficaces casi al 100% para curar la enfermedad si se administran al comienzo de la infección en la etapa aguda, incluso en los casos de transmisión congénita. Sin embargo, su eficacia disminuye a medida que transcurre más tiempo desde el inicio de la infección. Además, en la fase crónica pueden presentarse efectos adversos a la medicación hasta en un 40% de los casos, por lo que es el médico quien debe valorar cada caso concreto.

El tratamiento con estos medicamentos también está indicado en caso de reactivación de la infección (por ejemplo, por inmunodepresión) y en los pacientes al principio de la fase crónica. También puede ser necesario administrar un tratamiento específico para las manifestaciones cardíacas o digestivas que frecuentemente se presentan tras esa reactivación.

¿Existe peligro de contraer el chagas en España? Ya hemos dicho que no, puesto que no hay vinchucas ni otros insectos transmisores, y que las transfusiones de sangre y el transplante de órganos son seguros. Y si viajamos a alguna de las zonas endémicas, al ser el chagas la enfermedad de la pobreza, no es fácil contagiarse si viajamos a través de los circuitos turísticos habituales. En caso de visitar otras zonas con alojamientos más modestos, las medidas de prevención habituales incluyen el uso de mosquiteros tratados con insecticidas de acción prolongada, el uso de ropa protectora y la aplicación de repelente de insectos en las áreas expuestas de la piel.


Fuentes:

domingo, 22 de octubre de 2017

Llega la gripe. ¿Nos vacunamos?

Como todos los años, en otoño llega la gripe, enfermedad muy contagiosa que habitualmente en nuestro país alcanza su mayor prevalencia entre los meses de noviembre y marzo. Por ello, en estos días, las autoridades sanitarias de las diferentes CC.AA. comienzan sus campañas de vacunación, con calendarios muy similares, aunque no idénticos. Concretamente en Castilla y León, comunidad en la que está radicada nuestra clínica, se realizará a partir del 24 de octubre.

Y, como todos los años, hay personas que polemizan respecto a la conveniencia de vacunarse o no. Algunas afirman que tras haberse vacunado algún año anterior, pasaron una gripe malísima, por lo que no piensan volver a vacunarse. A otras les han contado, les han dicho o han leído... Así que hay opiniones para todos los gustos, aunque a veces se basan en el desconocimiento.

Aclararemos que sí es posible padecer la gripe después de haberse vacunado. Pero no es que la gripe haya sido producido con la vacuna. En el mes de febrero de cada año, la OMS publica la composición de la vacuna para su utilización en el hemisferio norte, según los virus de la gripe que más probablemente se van a propagar, para lo cual se toman los componentes de las tres cepas que se creen más prevalentes para la siguiente temporada. Pero es posible que una persona resulte infectada por otro virus distinto, pues, aunque no sea de los más frecuentes, también puede estar presente en determinadas zonas.
YK Times, traducido al español por Rage against

Además, la protección de la vacuna no es inmediata. Desde la administración de la vacuna se tardan unas dos semanas en desarrollar los anticuerpos que protegerán de manera efectiva al organismo frente al virus de la gripe, por lo que si una persona se hubiese expuesto al contagio en los días inmediatamente anteriores o posteriores a vacunarse, podría desarrollar la enfermedad.

Por otra parte, la vacunación no es efectiva en el 100% de las personas que la reciben. Según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, la vacuna previene entre el 70 y el 90% de la gripe en sujetos sanos menores de 65 años, efectividad que baja en los adultos mayores de 65 años y personas con enfermedades crónicas hasta un 30-40%, si bien en estos grupos se pueden evitar un 50 a 60% de hospitalizaciones y el 80% de fallecimientos derivados de estas complicaciones. Por tanto, hay un grupo de personas que no adquieren la inmunidad total a pesar de ser vacunadas, pero hay que tener en cuenta que, aunque se pueda adquirir la infección, la enfermedad será con mucha probabilidad menos grave si ha habido vacunación anterior.

Entonces, ¿es recomendable vacunarse de la gripe? Claramente sí, especialmente si se pertenece a alguno de los principales grupos de riesgo:
  • personas de 65 años o más
  • niños mayores de 6 meses y adultos con enfermedades crónicas cardiovasculares o pulmonares, enfermedades metabólicas, obesidad mórbida, insuficiencia renal, enfermedad hepática crónica y algunas otras, por lo que conviene consultar a tu médico para asegurarte, así como niños (mayores de 6 meses) y adolescentes hasta los 18 años que reciban tratamiento prolongado con ácido acetilsalicílico
  • mujeres embarazadas en cualquier trimestre de gestación
  • personal sanitario que trabaje tanto en atención primaria, hospitalaria y geriátrica, como domiciliaria
  • familiares u otras personas que convivan en el hogar con los de los grupos de alto riesgo.
Imagen de Sanidad y Salud
No obstante, hay tres grupos de personas que no deben vacunarse de la gripe:
  • Las personas con alergia al huevo, o con hipersensibilidad a las proteínas de huevo o que hayan tenido una reacción alérgica severa a una vacunación anterior con vacuna de la gripe
  • Los niños menores de 6 meses.
  • Si se tiene una enfermedad aguda con fiebre alta debe esperarse hasta que esta situación remita.

En todo caso, salvo en los grupos anteriores, te recomendamos que este otoño te vacunes de la gripe. Si tienes dudas, no hagas caso de cuentos: pregunta a tu médico, que para eso estamos. Y recuerda que la gripe y el refriado están producidos por virus, contra los que en ningún caso son efectivos los antibióticos. Si los tomas, no te curarán y pueden hacer que aumente la resistencia a los antibióticos. Así que no te automediques.


jueves, 21 de septiembre de 2017

Alzhéimer y pérdida ambigua en el cuidador principal

A finales de los 90, la profesora e investigadora Pauline Boss denominó "pérdida ambigua" a un sentimiento que se produce como resultado de la pérdida de un ser cercano (normalmente un familiar, cónyuge, etc.) sin la verificación real de su muerte o sin la seguridad de si va a volver, o si conseguirá ser como era antes. Es como perder a alguien sin perderlo del todo. Por ejemplo, en el caso de conflictos bélicos, catástrofes naturales o desapariciones de personas, la familia puede haber perdido a un allegado, pero cuando no se recuperan los restos mortales, no hay certeza total de esa pérdida. Creemos que la persona en cuestión no está, pero podría estar en otro sitio o... Siempre se albergan dudas, pues no hay un momento concreto en que comience el duelo (no hay un cuerpo que velar, ni entierro), que en muchos casos se reconoce como el primer paso para aceptar y superar la situación.


Cuando una persona padece alzhéimer en una fase avanzada de deterioro cognitivo grave y con una dependencia prácticamente total de sus cuidadores, en las personas muy cercanas puede producirse esa misma pérdida ambigua, puesto que el cuerpo está, pero esa persona ya no es lo que era, su personalidad ha cambiado, no podemos comunicarnos con ella... En definitiva, la persona está, pero no es quien fue, es un desconocido. Sigue siendo una persona con toda su dignidad, pero ya no es la persona de quien nos enamoramos, o de quien nacimos, etc.

No es infrecuente que el cuidador principal* (normalmente su cónyuge o una de las hijas) sea la persona que más sufre esa pérdida ambigua, la cual puede general múltiples problemas en su vida personal, familiar y social. Quien la padece puede caer fácilmente en la fatiga emocional, depresión, ansiedad, parálisis psicológica e incluso enfermedades psicosomáticas. Pero la pérdida ambigua no es una patología individual, sino, en palabras de la propia doctora Boss, un "desorden relacional", pues procede del contexto exterior y no de la mente de quien la padece.

Esta pérdida ambigua se suma al estrés y la sobrecarga del cuidador o cuidadores principales, a sentimientos de soledad, al abandono de las actividades de ocio y realización personal, a sentimientos de culpa (muchas veces por pensar que no se cuida lo suficientemente bien al enfermo), e incluso a la ira. A veces el cuidador desea que esta situación que lo desborda termine cuanto antes, lo cual le genera, a su vez, remordimientos, por llegar a desear la muerte de la persona a quien cuida. Con todo ello, la situación emocional, e incluso física, del cuidador personal puede ser devastadora.

Para minimizar los efectos negativos de la pérdida ambigua y facilitar la adaptación a la nueva situación, Pauline Boss establece un modelo cíclico de intervención familiar, con una serie de pasos dirigidos a encontrar significado a la situación, recuperar el control, reconstruir la identidad, normalizar la ambivalencia y reconstruir al esperanza.

Queremos insistir en la intervención familiar, pues la doctora Boss piensa que, al ser un problema relacional y no externo, es toda la familia la que debe involucrarse, redefinir sus roles y adaptarse a la situación traumática. La terapia exclusiva al cuidador principal podría acentuar su sentimiento de soledad y empeorar el trauma de la pérdida ambigua.

En cualquier caso, ya sea mediante terapia familiar, mediante apoyo de asociaciones de enfermos de alzhéimer (u otras), redes sociales específicas, mediante el reajuste de los roles, el reparto de tareas y la corresponsabilidad en el núcleo familiar, es importantísimo que el cuidador principal se sienta respaldado y tenga tiempo y energías para cuidarse a sí mismo y desarrollar su proyecto de vida. Es necesaria la colaboración de todos los implicados, para poder dar respuesta, no sólo a lo urgente, sino también a lo importante.


Nota: Hablamos de "cuidador principal" utilizando el genérico masculino, por no repetir innecesariamente "cuidador y cuidadora". Pero, estadísticamente, más del 80% son cuidadoras. Es imprescindible reconocer la importancia de su esfuerzo.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Convocatoria FSE 2017-18: MIR, EIR, PIR; BIR...

En el BOE del 15 de septiembre de 2017 se ha publicado la Orden SSI/876/2017, de 12 de septiembre, por la que se aprueba la oferta de plazas y la convocatoria de pruebas selectivas 2017 para el acceso en el año 2018, a plazas de formación sanitaria especializada para Médicos, Farmacéuticos, Enfermeros y otros graduados/licenciados universitarios del ámbito de la Psicología, la Química, la Biología y la Física. Si quieres descargarte la convocatoria completa en PDF, pulsa en este enlace.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha publicado oferta de 8.042 plazas de Formación Sanitaria Especializada, así como la convocatoria de la prueba selectiva 2017-2018.

Los contenidos más relevantes son:

Fecha de examen: 10 de febrero de 2018

Plazas ofertadas para esta convocatoria:
  • Médicos (MIR): 6.513 plazas.
  • Enfermería (EIR): 1.051 plazas.
  • Farmacéuticos (FIR): 245 plazas.
  • Psicólogos (PIR): 135 plazas.*
  • Biólogos (BIR): 42 plazas. *
  • Radiofísicos (RFIR): 33 plazas.
  • Químicos (QUIR): 23 plazas.*

Calendario de las pruebas selectivas

Plazo de presentación de instancias
Del 19 al 28 de septiembre de 2017, ambos inclusive
Exhibición Relaciones Provisionales de Admitidos
A partir del 14 de noviembre de 2017
Exhibición Relaciones Definitivas de Admitidos
A partir del 9 de enero de 2018
Fecha del examen
Sábado 10 de febrero de 2018
Exhibición de Plantillas de Respuesta Correctas
A partir del 13 de febrero de 2018
Plazo reclamaciones a las Plantillas de Respuestas correctas
14, 15 y 16 de febrero de 2018
Reunión de las Comisiones Calificadoras
28 de febrero de 2018
Exhibición de las Relaciones Provisionales de Resultados
A partir del 6 de marzo de 2018
Exhibición de las Relaciones Definitivas de Resultados
A partir del 3 de abril de 2018
Actos de Asignación de Plazas
A partir del 17 de abril de 2018
Plazo de Incorporación
24 y 25 de mayo de 2018

Las plazas convocadas han sufrido una ligera reducción respecto a las que el publicó en su nota de prensa del 27 de julio de 2017.

Si quieres ver más información en la página de FSE del MSSI (documentación, requisitos, localidades de examen, etc.), visita esta página de información general.

Esta  convocatoria trae algunas novedades relevantes que puedes consultar, por ejemplo, en la web de Redacción Médica.

Además, si quieres aprovechar mejor tu tiempo y prepararte el examen en cualquier rato libre, repasando preguntas y respuestas, viendo imágenes, etc., en nuestro blog tienes reseñas sobre algunas apps gratuitas (tanto para Android como para iOS) para prepararte el MIR, EIR, BIR, PIR, etc., utilizando tu tablet o smartphone

Si te vas a presentar al examen de FSE 2017-2018 en cualquiera de sus modalidades, te aconsejamos que empieces cuanto antes y te deseamos mucha suerte.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Chavales: hora de limitar el uso del móvil (y II)

En la anterior entrada sobre este tema dábamos pistas sobre comportamientos que, en niños y adolescentes, no pueden indicar un uso excesivo de los dispositivos electrónicos, y de la necesidad de establecer reglas para que limiten dicho uso, en especial ahora, que terminan las vacaciones y vuelven las "obligaciones". Muchas de estas reglas surgen simplemente del sentido común como respuesta a la necesidad de fijar límites. Lógicamente, los niños y adolescentes al principio se rebelarán contra estos límites, pero si los hemos establecido con cabeza, acabarán aceptándolos y beneficiándose de ellos.

Deberíamos intentar que los menores consigan:

  • Un tiempo para cada cosa: la hora de los deberes no es para leer whatsapps, ni la hora de dormir es para ver vídeos en la tablet. La hora de comer o cenar en familia es la hora de hablar, comentar lo ocurrido en el día, conocerse, incluso discutir (educadamente). Así mismo, la hora de relajarse y jugar con el móvil es hora de eso, no de hacer otras muchas cosas a la vez. Hacer varias cosas a la vez, cuando no es necesario, puede perjudicar a su capacidad de concentración y facilitar la dispersión, puesto que no pasan mucho rato en ninguna actividad, sino que cambian constantemente de una a otra y luego otra... Así, en el campo se la Psicología se habla de la "monkey mind", como si nuestra mente fuese precisamente un mono inquieto que salta de un árbol a otro y es incapaz de estar un rato parado y concentrado en una actividad concreta.
    Imagen de New York Metro Parents
  • Un lugar para cada actividad: la cama de un niño o adolescente es para dormir, no para acostarse con el móvil o la tablet en la mano. Porque es fácil que acaben perdiendo horas de sueño, que al día siguiente afectarán a su concentración, rendimiento escolar e incluso estado de ánimo (cansancio, mal humor, etc.).
  • El móvil sirve para muchas cosas, pero...: recomendamos que tengan un despertador y una calculadora. Ya sabemos que el móvil tiene calculadora y la necesitan, por ejemplo, para los deberes de "mates". Y también puede usarse como despertador. Pero además tiene muchas otras funciones y, si queremos que el tiempo de deberes sea tiempo de deberes y el de dormir, para dormir, es mejor evitar la tentación de dejar a su alcance un móvil encendido mientras estudian o duermen.
  • Internet, a la vista: el ordenador principal de la casa debe estar en un lugar común y a la vista de los padres. Navegar en Internet para hacer las tareas o ampliar conocimientos no puede ser un pretexto para perderse por vete a saber qué páginas. Igual que ayudamos a los bebés a que empiecen a andar y luego a que, de niños, aprendan a andar en bicicleta, también necesitan ayuda para aprender a desenvolverse adecuadamente en un mundo digital que, además de ser en muchos aspectos maravilloso, es potencialmente peligroso.
  • El control parental, con respecto a los derechos de los menores, es no solamente una potestad, sino también un deber de los padres o tutores legales. El derecho a la intimidad no puede implicar que nos desentendamos totalmente de los posibles riesgos.
Con todo esto y después de haber observado atentamente durante unos días el uso de los menores hacen de los dispositivos móviles, es hora de establecer unas reglas que limiten y racionalicen su uso, para que su experiencia sea enriquecedora y carente de riesgos. Para ello, conviene hablar con ellos, de manera que se pueda llegar a un acuerdo, en la medida de lo posible. Pero dejando claro, si no hay acuerdo, que las normas las ponemos los adultos y queremos que, al menos, las entiendan y las cumplan. Y que las cumplan. Para ello, debemos fijar claramente las consecuencias del incumplimiento de esas normas, porque no sirve marcar unos límites si, cuando los transgreden, no pasa nada. Aunque el objetivo no debe ser castigar por castigar, sino corregir comportamientos inadecuados para ayudar a que lleguen al comportamiento adecuado.

Conviene también poner las normas y acuerdos por escrito, para que no se olviden, ni se relajen o se vayan modificando involuntariamente con el tiempo. Una buena forma es redactar una especie de contrato, que firmarán el padre y/o la madre, y los menores. Para los menores de 13 años la Policía Nacional propone que los padres y el menor firmen contrato dentro de un pacto familiar para el buen uso (seguro) de la Red y el móvil, que puedes ver aquí. Puede ser un buen punto de partida, aunque, para niños de menos edad, es recomendable simplificarlo para que sea más comprensible.

Por su parte, la Asociación Americana de Pediatría propone la creación de un "plan familiar para el consumo mediático" que se puede realizar utilizando su herramienta online (en español)[]. Entre las propuestas para adolescentes (13-18 años) señalan:

  • Crear zonas sin pantallas, como la cocina o el comedor, donde se realicen las comidas y cenas o reuniones familiares, totalmente libres de móviles y otros aparatos.
  • Que los dispositivos se recarguen en el dormitorio de los padres o en otras zonas comunes, pero nunca en el dormitorio de los adolescentes.
  • Crear horarios sin pantallas, como las comidas
  • Evitar usar dispositivos móviles o ver la televisión como mínimo una hora antes de dormir. Tampoco durante el tiempo de familia, en la escuela, mientras se hacen los deberes, mientras se cruza la calle, ni en el coche (excepto durante trayectos largos, siempre que, evidentemente, no se sea el conductor).

Algunas propuestas, como la de no usar el móvil durante los trayectos cortos en el coche, pueden ser discutibles, pero la mayoría son, simplemente, de sentido común. En todo caso, no podemos olvidar la importancia del ejemplo y, si queremos que nuestros hijos compartan con nosotros algún rato, sin las constantes interrupciones de sus móviles, hagamos lo mismo con el nuestro y apaguémoslo cuando ellos lo hagan. Entre todos es más fácil conseguir que los menores usen los dispositivos electrónicos para su beneficio, alejando los posibles riesgos.

miércoles, 30 de agosto de 2017

Chavales: hora de limitar el uso del móvil (I)

En la anterior entrada de nuestro blog ya comentábamos que las vacaciones (y especialmente las de verano, por ser más largas) son más proclives a que el abuso de dispositivos móviles se intensifique, pues no hay tiempo de clase o trabajo, ni tareas, ni actividades extraescolares y las reglas son mucho más relajadas. Y los padres también están de vacaciones y, en muchos casos, menos pendientes del tiempo que pasan sus hijos delante de las pantallas, lo cual es, en cierto modo, lógico. Pero en bastantes casos el uso que han estado haciendo de los dispositivos electrónicos ha sido excesivo, y en algunos casos puede cruzar la barrera de lo adictivo.

La afirmación que acabamos de hacer no es gratuita. Algunos estudios que se han llevado a cabo recientemente han demostrado que los smartphones, tablets y videoconsolas afectan al córtex frontal del cerebro (que interviene en las funciones ejecutivas y el control de impulsos) de la misma manera que la cocaína, y también elevan los niveles de dopamina. Por ello, algunos investigadores llaman a las pantallas "cocaína electrónica" o "heroína digital". 

Sin embargo, las vacaciones terminan y se va acercando el momento de comenzar el curso, con todo lo que conlleva en cuanto a deberes, horarios de estudio, descanso y también sueño. Así que nos planteamos la necesidad de que los niños y adolescentes se "desenganchen", al menos un poco, del móvil y limiten su uso para aprovechar mejor el tiempo. Pero, ¿cómo lo hacemos? No es tarea fácil, porque es mucho más agradable pasar el rato chateando por Whatsapp o comentando fotos de la pandilla en Instagram.
Imagen de Dreamstime.com

Lo primero que tenemos que observar es el grado de dependencia que nuestro hijo o hija (no es exclusivo de los chicos) tiene a las pantallas, principalmente al móvil. Si está nervioso, deprimido, desganado o irritable cuando no esta delante de una pantalla, el asunto empieza a ser preocupante y si tiene reacciones violentas cuando intentamos que lo deje, te recomendamos consultar con un especialista cuanto antes. Otros comportamientos a los que debemos prestar atención son:
  • la búsqueda compulsiva de redes wifi o cobertura cuanto está fuera de casa, 
  • usar el móvil mientras hace otras cosas, como estudiar, deberes, etc.
  • usarlo constantemente cuando está con amigos, come o cena...
  • mentir sobre el tiempo que pasa conectado
  • empeñarse en llevarse el móvil a su habitación a la hora de dormir
  • preferir las relaciones virtuales a las reales
  • abandonar otras actividades que antes le gustaban, como el deporte, grupos infantiles o juveniles, leer, etc.
Cuantos más comportamientos de los anteriores detectes, más necesaria es la ayuda de un profesional. Si no lo consideras tan preocupante, en cualquier caso es necesario limitar el tiempo de uso y establecer reglas que eviten que el problema empeore. Y hacerlo lo antes posible, para evitar que su vida escolar, personal, familiar y social se vea perjudicada. De ello hablaremos en la próxima entrada de nuestro blog.

viernes, 11 de agosto de 2017

Estas vacaciones toca... Aburrirse!!!


Desde hace tiempo venimos hablando en este blog del excesivo uso que, con bastante frecuencia, hacen los niños y adolescentes de los dispositivos móviles (smartphones y tablets sobre todo), que los lleva a estar permanentemente hiperconectados y pendientes, prácticamente en exclusiva, de las pantallas, en lugar de las personas, los paisajes u otras actividades que a priori podrían ser interesantes, pero que, para ellos, carecen de aliciente.

Últimamente se habla del FOMO (Fear of Missing Out) y el FOBO (Fear of Being Offline), el miedo a perderse algo o a estar desconectado, que los lleva a esa hiperconexión, a esa necesidad de estar comprobando las redes sociales, contestando mensajes de Whatsapp, comprobando sus páginas de Facebook, Instagram, Snapchat, Twitter, etc., y, además, a depender en exceso de la aprobación de los demás, para lo cual comparten constantemente fotos, vídeos y comentarios, buscando los ansiados "likes" (dando, con frecuencia, más datos personales e imágenes de lo que sería recomendable).

Por otra parte, las vacaciones (y especialmente las de verano, por ser más largas) son más proclives a que el uso de dispositivos móviles se intensifique, pues no hay tiempo de clase o trabajo, ni tareas y las reglas son mucho más relajadas. En esta entrada de nuestro blog hablábamos también de la comodidad de algunos padres por tener a sus hijos cerca y entretenidos con el móvil. Da menos trabajo tenerlos sentados al lado sin moverse, mirando el móvil, que estar pendiente de si se alejan con el balón o se caen de la bici, o molestan a los demás... Hace años las famosas dos horas de espera para hacer la digestión antes del baño eran una auténtica tortura, tanto para los niños, que se pasaban las horas preguntando "¿Me puedo bañar ya?" como para los padres, que tenían que contestar la misma pregunta cien veces. Ahora ese rato se hace mucho más llevadero: un par de horas con el móvil o la tablet y solucionado.
Imagen de Shutterstock

Y es que muchos chavales protestan constantemente si no tienen delante una pantalla: "Me aburro". Pues este verano, estaría bien que se aburriesen algún rato que otro. Porque aburrirse tiene algunos efectos muy positivos para la maduración de niños y adolescentes.

No nos referimos, por supuesto, a un aburrimiento tedioso día tras día y hora tras hora, pero sí a un rato de aburrimiento de vez en cuando, que les puede ayudar a:

  • Mirar hacia dentro (en lugar de estar pendientes de estímulos externos), pensar, analizar sus propias emociones y sus sentimientos.
  • Desarrollar su creatividad imaginando formas de superar ese aburrimiento, inventando situaciones e historias...
  • Realizar otras actividades que pueden no hacer habitualmente, como jugar, hacer deporte, leer, disfrutar de la naturaleza, etc. (lo cual también ayudará a mejorar su salud).
  • Potenciar su autonomía, al propiciar que encuentren sus propias soluciones a ese aburrimiento.
  • Estrechar las relaciones sociales reales con amigos, familiares, otros niños o adolescentes que no conocían...
  • Descubrir cualquier otra actividad (sana y segura) que se les ocurra.

Por eso, nuestra propuesta para lo que queda de verano y para futuros fines de semana, vacaciones, etc., es dedicar un rato diario al "apagón tecnológico", durante el cual tendrán que prescindir (y nosotros con ellos, pues el ejemplo es muy importante) de todas las pantallas. Así les daremos la oportunidad de aburrirse y, también, de encontrar salida a ese aburrimiento. Al principio tal vez tengamos que sugerirles actividades, pero conforme se vayan descubriendo que se pueden hacer muchas cosas divertidas e interesantes sin móvil, nos costará menos trabajo que sepan gestionar de manera positiva sus ratos de aburrimiento. Debe quedar claro que sugerir, orientar o aconsejar no significa entretener: lo importante no es que entretengamos a nuestros hijos si están sin móvil, sino que ellos aprendan a entretenerse. Se trata de que piensen, imaginen y hagan por sí mismos. Y nosotros también nos beneficiaremos de algún rato sin pantallas, pues el aburrimiento es bueno también para los adultos.

¿Y durante cuánto tiempo? Pues cada familia tiene que decidirlo, pero creemos que, para empezar, un mínimo de una hora al día sin pantallas estaría bien. De todas formas, si dedicamos un día a cronometrar los ratos que realmente pasan nuestros hijos delante de una pantalla (sin que ellos se den cuenta), sabremos si su nivel de dependencia requiere una intervención inmediata, e incluso ayuda profesional.

En todo caso, ya sabes, si quieres que estas vacaciones sean inolvidables para tus hijos, ayúdales a que se aburran un poco.